Haznos sentir tu amor

Haznos sentir tu amor

¡Es fuerte, oh Señor, tu amor por nosotros!

Haznos sentir, oh Señor,
la fuerza de este amor tuyo,
capaz no sólo de trasladar los montes,
sino hasta de enternecer nuestros corazones.

Haznos ver, oh Señor,
los signos de este amor tuyo,
con los que quieres iluminar nuestras mentes,
revigorizar nuestra voluntad y orientar nuestros pasos.

Haznos intuir, oh Señor,
la profundidad de este amor tuyo,
que esconde misterios abismales
y también nos revela verdades consoladoras.

Haznos experimentar, oh Señor,
la dulzura de este amor tuyo,
un amor capaz de disipar las excesivas amarguras de nuestra vida
y de hacernos saborear esa alegría que no acabará nunca.

Haznos comprender, oh Señor,
la grandeza de este amor tuyo,
capaz de abrazar no sólo a tus fieles,
sino a todos los habitantes de la tierra.

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Feliz Año

Feliz Año

El deseo de felicidad es una hermosa manera de iniciar el año. Los discípulos de Jesús, además de un buen deseo, acudimos a aquel que puede contribuir a la felicidad y a la paz.

Nuestro mensaje de felicitación es éste:

“El Señor te bendiga y te proteja,
haga resplanceder su rostro sobre ti y te conceda su favor.
Que el Señor te mire con benevolencia y te conceda la paz”
Números 6:24-26

Señor,
al comenzar un año nuevo,
te doy las gracias por este “talento” que pones en mis manos,
te pido la gracia de tu bendición para que lo viva, lo aproveche y lo disfrute,
en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo;
y con la ayuda maternal de la Virgen María lo celebre en la oración
y en la vida familiar, social, económica y política.
¡ Feliz Año Nuevo !

El “Cristo cósmico”

“Nadie ha visto jamás a Dios;
el que lo ha revelado es el Hijo único,
que está en el seno del Padre”

Juan 1:18
El “Cristo cósmico”

El inicio del evangelio de San Juan es como un pórtico de gloria en honor de Jesús, Dios hecho hombre para vivir con nosotros. Proclama a Jesús como la Palabra o Logos, la manera hebrea de expresar que “el decir y el hacer” de Dios van siempre de la mano, y un término de la sabiduría griega para designar a Dios.

Jesús existe desde toda la eternidad, en unidad con el Padre, y es Dios como él; por él, por Jesús, fue creado el universo entero. Después asumió nuestra carne, se hizo uno de nosotros para podernos decir quién es Dios. Sólo él nos puede revelar cómo es Dios, puesto que es su Hijo único, la Palabra hecha carne.

La inigualable proeza de Dios es ser adorado por todo el mundo a pesar de que nadie lo ha visto jamás. Juan conoce a Dios porque su Hijo único nos lo ha revelado. Lo que es muy triste, y así lo exprea Juan, es que la Palabra “vino a los suyos, pero los suyos no la recibieron”.

Tú eres de Dios. ¿Lo conoces bien? ¿Lo has recibido en tu corazón? ¿Tiene un lugar importante en tu vida? ¿Has hecho algo para que tus amigos lo reciban?. La iglesia tiene como misión llevar a Jesús a toda la humanidad. Como miembro de la iglesia ¿qué parte tomas tú en esta misión?

Juan 1:1-18

Feliz Navidad

Feliz Navidad

Se hizo uno de nosotros para podernos decir quién es Dios.

“Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros”

Juan 1:14

Se despojó del poder, y se vistió de servicialidad; se despojó de la riqueza, y se vistió de pobreza; se despojó de la justicia, y se vistió de misericordia; se despojó de su grandeza, y se vistió de pequeñez; y se despojó de gloria, vistiéndose de humildad.


Señor,
me postro en este día de Navidad como los pastores en la cueva de Belén,
y te presento, con humildad y confianza, mi profundo cariño y agradecimiento,
y mis mejores sentimientos de caridad, y entrega a Ti.
Te pido también que ilumines mi entendimiento y agrandes mi corazón
para entenderte mejor al adorarte en la cuna de Belén,
y que te acepte con un corazón grande, noble y generoso, universal y alegre.

Te reconozco, Señor, también como Palabra divina,
que nos hablas a través de tu humanidad,
y por ella nos comunicas además de tu propia manera de ser y de vivir,
el Amor que nos enriquece, nos dignifica, nos diviniza,
en una palabra: que nos hace hijos de Dios.

¡ Feliz Navidad !

Comienzos humildes

“él será grande hasta los confines de la tierra.
¡Y él mismo será la paz!”

Miqueas 5:3-4
Comienzos humildes

Miqueas, el profeta campesino en Jerusalén, proclama que el Señor suscitará un nuevo rey mesiánico. Recogerá las ovejas y hará con ella un resto. Será un rey humilde, que vendrá de Belén, una ciudad pequeña e insignificante, libre de corrupción política. Pastoreará con la fuerza del Señor, y él mismo será la paz.
Mateo, en su evangelio, indica que esta profecía se cumple con el nacimiento de Jesús.

“Querido Dios, fortalece mi confianza en ti, quiero ser parte del resto fiel de nuestro siglo, para cuidar de otros. Gracias por escoger a personas sencilas para realizar tus planes. Te presento mis pequeños dones, tú los conoces. Ayúdame a desarrollarlos y a ponerlos a tu servicio, para ser siempre instrumento de tu amor y de tu paz.
Amén.”
Miqueas 5: 2-5
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