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Feliz Navidad

Feliz Navidad

Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado.

“Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor”

Lucas 2:11

Dios ha venido. Está aquí. Todo es distinto de como a nosotros nos parece. El tiempo, que había sido hasta entonces un flujo sin fin, se ha convertido en acontecimiento que imprime silenciosamente a cada cosa un movimiento en una única dirección, hacia una meta perfectamente determinada.

Con la Navidad han tornado al mundo la alegría, la esperanza y la vida: la persona misma de Dios se ha hecho visible en el rostro de un Niño sencillo y pobre, pero rico en amor hacia todos. Estamos llamados, y el mundo juntamente con nosotros, a contemplar en todo su esplendor el rostro mismo de Dios.

“El Hijo de Dios se ha hecho hombre para que el hombre, unido al Verbo, pudiera recibir la adopción y llegar a ser hijo de Dios”.
San Ireneo
“¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!”
Lucas 2:14
¡ Feliz Navidad !
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Feliz Navidad

Feliz Navidad

Esta noche nace Jesús, el Salvador
Dios hecho niño por amor a todos

“¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!”

Lucas 2:14

En el Niño Jesús, Dios tomó corazón humano para amarnos también como hombre, como sólo Él sabe hacerlo, infinitamente. Ese corazón sigue latiendo por nosotros, cada latido es redentor.

La sangre que sigue corriendo hoy en el Corazón de Jesús es la savia de la vida, el amor que corre hacia nosotros, el perdón que se hace siempre más fuerte y misericordioso.

Esa historia empezó con el Niño Dios, que está envuelto en pañales y recostado en un pesebre. Con la máxima humildad, pero con la mayor demostración de amor divino y humano.

“Dulce Jesús Niño, sencillo y humilde,
Tú vienes al frío y al dolor terrible.
Tu amor no lo impide y el hombre lo exige.
Y tu amor no mide.”
¡ Feliz Navidad !

Semana Santa

La Semana Santa

es el momento litúrgico más intenso de todo el año

“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”

Lucas 23:46

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

El Domingo de Ramos, en la Pasión del Señor, es día de gloria de Jesús por su entrada triunfal en Jerusalén y día en que la liturgia nos anuncia ya la pasión.

Semana Santa es la semana de la pasión, muerte y resurrección del Señor. La pasión y la muerte del Nazareno del Jueves y Viernes Santo quedarían inconclusas sin el “aleluya” de la Pascua de Resurrección. El misterio pascual celebrado durante esta semana abraza la pasión y la muerte de Cristo, de un lado, y su resurrección, por el otro; son las dos caras inseparables del misterio pascual de Cristo, los momentos culminantes de su misión salvadora y redentora.

Amar, morir y resucitar. Son los tres movimientos de la Semana Santa: el amor del Jueves Santo, la muerte del Viernes Santo y la resurrección del Domingo de Pascua. Tres verbos que expresan también las realidades más decisivas en la vida del hombre.

La Semana Santa hay que vivirla con fe, de lo contrario quedará en la celebración de una historia pasada, ajena al presente y al futuro de la humanidad, ajena a la propia existencia. Cristo padece, muere y resucita por nosotros, por todos y cada uno de los hombres; para que todos tengamos Vida y Esperanza.

Semana Santa

Domingo de Ramos
29 de marzo del 2015
“Bendito el que viene en nombre del Señor”
(Mc 11, 10)

Jueves Santo
02 de abril del 2015
“Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes”
(Jn 13, 15)

Viernes Santo
03 de abril del 2015
“Inclinando la cabeza, entregó su espíritu”
(Jn 19, 30)

Vigilia Pascual
04 de abril del 2015
“Ha resucitado, no está aquí”
(Mc 16, 6)

Domingo de RESURRECCION
05 de abril
“Él debía resucitar de entre los muertos”
(Jn 20, 9)

La fracción del pan en Emaús

“Ellos, por su parte, contaban lo que les
había ocurrido cuando iban de camino y
cómo lo habían reconocido al partir el pan”

Lucas 24: 35
La fracción del pan en Emaús

Simboliza la celebración eucarístia en sus dos partes:

  1. La liturgia de la palabra, que nos sitúa en la historia de salvación, y
  2. La liturgia eucarística, que nos incorpora al sacrificio único e irrepetible de Cristo y nos une con él, quien nos acompaña en nuestra vida de fe y en nuestra misión.
“Ellos, por su parte, contaban lo que les
había ocurrido cuando iban de camino y
cómo lo habían reconocido al partir el pan”
Lucas 24: 35

Visita evangelizadora

María de Guadalupe

es la gran evangelizadora de Latinoamérica
y emperatriz del Continente Americano.

Visita evangelizadora

Cuando Marla fue presurosa a las montañas de Judea para ayudar a su prima Isabel, llevaba a Jesús en sus entrañas. Al verla, Isabel percibió la bendición de Dios y «exclamó a grandes voces: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”».

Siglos más tarde, María se encaminó a otra montaña: el Tepeyac, en México. Dios se hizo peregrino en el Nuevo Mundo y se presentó de manera especial a través de María para entrar a la historia latinoamericana.

El cerro del Tepeyac tiene un sentido religioso más allá de ser un lugar geográfico, igual que Galilea, Jerusalén y Roma tienen un alto simbolismo religioso en los evangelios. La Virgen no eligió Tenochtitlán, la sede de los poderes civil y religioso sino que toma residencia entre los pobres que vivían en la región del Tepeyac, engrandeciendo así a los humildes, como expresa en su cántico del Magnlficat.

María ratifica la existencia de un solo Dios cuando América estaba por nacer a la fe cristiana. Evangeliza al nuevo pueblo con ternura materna, presentándose a Juan Diego, «yo soy la perfecta siempre Virgen Santa María, madre del verdaderísimo Dios por quien se vive». Y después, para anunciar su misión, le enfatiza: «¿No estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegrla?».

María de Guadalupe es la gran evangelizadora de Latinoamérica y emperatriz del Continente Americano. Pídele que como madre te proteja siempre y como evangelizadora te muestre a Jesús y te ayude a llevarlo a otras personas.

Lucas 1:39-45

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