Archivo de la categoría: Perspectiva católica

Semana Santa

Semana Santa
“Inclinando la cabeza, entregó el espíritu”

Juan 19:30

Durante la Semana Santa, la Iglesia celebra los misterios de la salvación actuados por Cristo en los en los últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica, en Jerusalén, el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, que comprende a la vez el presagio del triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión.

El tiempo de Cuaresma continúa hasta el jueves.

A partir de la misa vespertina del Jueves Santo, “en la Cena del Señor”, comienza el Triduo Pascual, que continúa durante el Viernes y el Sábado Santo, y tiene su centro en la Vigilia Pascual y acaba con las Vísperas del domingo de Resurrección. Este período de tiempo se denomina justamente el “triduo del crucificado, sepultado y resucitado”; se llama también “Triduo Pascual” porque con su celebración se hace presente y se realiza el misterio de la Pascua, es decir, el tránsito del Señor de este mundo al Padre. En esta celebración del misterio, por medio de los signos litúrgicos y sacramentales, la Iglesia se une en íntima comunión con Cristo, su Esposo.

Con buen ejemplo contribuyamos a crear, en el entorno familiar y social, el ambiente apropiado a estos días, para que todos nos sintamos más cerca del Señor por el perdón de la Confesión y en la participación de la Eucaristía; y así llegar a la Pascua de Resurrección con el corazón henchido de alegría, agradecimiento y mayores compromisos apostólicos.

Semana Santa

Domingo de Ramos
25 de marzo – Año 2018
“Bendito el que viene en nombre del Señor”
(Mc 11, 10)

Jueves Santo
29 de marzo – Año 2018
“Os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros”
(Jn 13, 15)

Viernes Santo
30 de marzo – Año 2018
“Inclinando la cabeza, entregó el espíritu”
(Jn 19, 30)

Vigilia Pascual
31 de marzo – Año 2018
“Ha resucitado, no está aquí!”
(Mc 16, 6)

Domingo de RESURRECCION
01 de abril – Año 2018
“Él había de resucitar de entre los muertos”
(Jn 20, 9)

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Semana Santa

Semana Santa
“Todo se ha cumplido”

Juan 19:30

A la Semana Santa se le llamaba en un principio “La Gran Semana“. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

Vivamos estos días lo más santamente posible, participando con gran piedad y recogimiento interior en todos los actos litúrgicos. Que sepamos sacar largos ratos para estar junto a Jesús Sacramentado en el Monumento, y procuremos también hacer oración adorando a la Santa Cruz. Participemos, además, en la Gran Vigilia Pascual, la madre de todas las vigilias, con el deseo de que surja en nosotros una vida nueva, para que, al resucitar con Cristo, busquemos siempre y en todo las cosas de arriba.

Semana Santa

Domingo de Ramos
09 de abril del 2017
“¡Bendito el que viene en nombre del Señor!”
(Mt 21, 9)

Jueves Santo
13 de abril del 2017
“Os he dado ejemplo para que hagáis vosotros lo mismo”
(Jn 13, 15)

Viernes Santo
14 de abril del 2017
“Inclinando la cabeza, entregó el espíritu”
(Jn 19, 30)

Vigilia Pascual
15 de abril del 2017
“¡Ha resucitado!”
(Mt 28, 6)

Domingo de RESURRECCION
16 de abril del 2017
“Vió y creyó”
(Jn 20, 8)

Semana Santa

La Semana Santa

en el Año de la Misericordia

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”

Lucas 23:34

La Semana Santa es el anuncio de la Pascua. Ha terminado ya el recorrido cuaresmal del Año de la Misericordia y es la hora de la verdad, querámoslo asumir o no: estamos con Él o “pasamos” de Él. Es un examen decisivo.

El Domingo de Ramos es la puerta de esta semana, cargada de fuerza y de significado. Emprendemos hoy, un camino de “muerte y de vida”, de “humillación y de gloria”. Lo vivirá Jesús como protagonista. Lo viviremos sus discípulos estrechamente unidos a Él, de modo que el día de Pascua podamos proclamar: Hemos sido “crucificados” con Él, y vivimos “resucitados” con Él.

Si podemos hacer esta proclamación el día de Pascua, y la proclamación es verdadera, habremos hecho una buena Semana Santa. Solamente será buena en la medida que nos acerquemos a esta meta que hemos de fijarnos en el día de hoy.

Vivir la Semana Santa, significa identificarse con los sentimientos de Jesús, humillado hasta la condición de esclavo obediente hasta la muerte de cruz; y experimentar el gozo de transformarse en un icono de Jesús resucitado. En una palabra: vivir la experiencia pascual con Jesús

Semana Santa

Domingo de Ramos
20 de marzo del 2016
“¡Bendito sea el Rey que viene en nombre del Señor!”
(Lc 19, 38)

Jueves Santo
24 de marzo del 2016
“Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes”
(Jn 13, 15)

Viernes Santo
25 de marzo del 2016
“Inclinando la cabeza, entregó su espíritu”
(Jn 19, 30)

Vigilia Pascual
26 de marzo del 2016
“No está aquí, ha resucitado”
(Lc 24, 6)

Domingo de RESURRECCION
27 de marzo del 2016
“Vio y creyó”
(Jn 20, 8)

Semana Santa

La Semana Santa

es el momento litúrgico más intenso de todo el año

“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”

Lucas 23:46

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

El Domingo de Ramos, en la Pasión del Señor, es día de gloria de Jesús por su entrada triunfal en Jerusalén y día en que la liturgia nos anuncia ya la pasión.

Semana Santa es la semana de la pasión, muerte y resurrección del Señor. La pasión y la muerte del Nazareno del Jueves y Viernes Santo quedarían inconclusas sin el “aleluya” de la Pascua de Resurrección. El misterio pascual celebrado durante esta semana abraza la pasión y la muerte de Cristo, de un lado, y su resurrección, por el otro; son las dos caras inseparables del misterio pascual de Cristo, los momentos culminantes de su misión salvadora y redentora.

Amar, morir y resucitar. Son los tres movimientos de la Semana Santa: el amor del Jueves Santo, la muerte del Viernes Santo y la resurrección del Domingo de Pascua. Tres verbos que expresan también las realidades más decisivas en la vida del hombre.

La Semana Santa hay que vivirla con fe, de lo contrario quedará en la celebración de una historia pasada, ajena al presente y al futuro de la humanidad, ajena a la propia existencia. Cristo padece, muere y resucita por nosotros, por todos y cada uno de los hombres; para que todos tengamos Vida y Esperanza.

Semana Santa

Domingo de Ramos
29 de marzo del 2015
“Bendito el que viene en nombre del Señor”
(Mc 11, 10)

Jueves Santo
02 de abril del 2015
“Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes”
(Jn 13, 15)

Viernes Santo
03 de abril del 2015
“Inclinando la cabeza, entregó su espíritu”
(Jn 19, 30)

Vigilia Pascual
04 de abril del 2015
“Ha resucitado, no está aquí”
(Mc 16, 6)

Domingo de RESURRECCION
05 de abril
“Él debía resucitar de entre los muertos”
(Jn 20, 9)

El poder de perdonar los pecados

Día de Pentecontés

Fiesta pascual y fiesta del Espíritu Santo
La Iglesia nació del costado de Cristo y en su Resurrección,
pero queda confirmada con la venida del Espíritu Santo
El poder de perdonar los pecados

“A quienes les perdonen los pecados, Dios se los perdonará;
y a quienes se los retengan, Dios se los retendrá”
Juan 20: 23
Al iniciar su ministerio en los sinópticos, Jesús aprovecha la curación de un paralítico para ofrecer una enseñanza sobre el pecado y su perdón, y dejar claro que, dado que sólo Dios puede perdonar los pecados, Jesús es Dios y tiene ese poder. En Juan, ahora, la tarde del día de su resurrección, se hace presente a su comunidad de discípulos y les da el poder de perdonar los pecados.

Jesús les da su paz a los discípulos para que le pasen a otros, y les confiere el poder del Espíritu Santo para que sean instrumentos de su misericordia y perdón. Con este gran regalo, Jesús deja su Espíritu en la Iglesia, para que venza al pecado que deshumaniza y divide a las personas, y sea fuente de reunificación con Dios y las personas ofendidas, convirtiéndose así en fermento de paz en el mundo.

Al decir que pueden absolver o retener los pecados, indica que el perdón implica una especie de juicio, de donde se deduce que el pecador o la pecadora debe confesar sus pecados. Por esta razón, el sacramento de la Reconciliación o Penitencia se conoce como Confesión. De esta acción de Jesús nace el sacramento de la Reconciliación, quedando a cargo de los apóstoles y sus sucesores desde los primeros años de la iglesia.

Juan 20: 19-23
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