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La fuerza del siervo

La fuerza del siervo

En el tercer poema del siervo, el Señor está totalmente consciente de su misión y su destino. Continúa su ministerio sin desfallecer cuando lo enfrentan sus enemigos.

Lee Isaías 50: 4-9 y piensa en cómo refleja el siervo la relación de Jesús con su Padre celestial. Después medita los versos que te inspiran y ora con ellos; pide a Dios que te fortaleza para ser profeta.

Si estás en grupo, aprovecha para hacer una oración comunitaria.

Tercer poema del siervo del Señor

Isaías 50: 4-9

El Señor me ha dado
una lengua de discípulo
para que sepa sostener
con mi palabra al cansado.
Cada mañana me despierta al oído,
para que escuche como los discípulos.

El Señor me ha abierto el oído,
y yo no me he resistido ni me he echado atrás.

Ofrecí la espalda
a los que me golpeaban,
mis mejillas a los que tiraban mi barba;
no oculté la cara
ante los insultos y salivazos.

El Señor me ayuda,
por eso soportaba las ofensas,
por eso endurecí mi cara
como una piedra,
sabiendo que no quedaría defraudado.

Mi defensor está cerca.
¿quién me denunciará?
¡Comparezcamos juntos!
¿Quién me va a acusar?
¡Qué venga a decírmelo!

Sepan que el Señor me ayuda:
¿Quién me condenará?
A todos los carcome la polilla
y se gastan igual que un vestido.

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María en el horizonte profético

… dará a luz un hijo, a quien le pondrá
el nombre de Enmanuel, que quiere decir

Dios-con-nosotros
Isaías 7: 14
María en el horizonte profético

Bajo el reinado de Ajaz en Judá, Siria e Israel (Efraín) quieren dominar Judá para hacer un frente más fuerte contra Asiria. Ajaz está desorientado porque peligran su trono y dinastía; Dios le envia una señal de su protección con Isaías, quien le comunica que la salvación vendrá a través de un niño que Dios le va a dar de la familia de Jesse, padre del rey David. La señal consiste, tanto en la doncella que da a luz como en el nombre simbólico del niño, Enmanuel, que quiere decir “Dios con nosotros”.

Los expertos identifican a este niño como el hijo de Ajaz, el futuro rey Ezequías. Pero Ajaz no hace caso de la señal y abre las puertas a Asiria, lo que tendrá un resultado desastroso.

Esta señal, desechada por Ajaz, fue interpretada más tarde desde la perspectiva mesiánica. Al traducir la Biblia al griego, la palabra hebrea almah, que significa “joven” fue traducida por parthenos, que significa “virgen”. Así en el horizonte profético, quedó anunciada la virginidad y maternidad de María, la cual muestra que su Hijo es obra del Espíritu Santo y que Jesús es verdadero Hijo de Dios (Lc 1: 35; Mt 1: 23)

Isaías 7: 10-17

El siervo doliente

Padre bueno
con corazón de madre

Me abandono a tu amor y confío en tu sabiduría
para que sepa vivir el amor y el dolor
como tu Hijo Jesús, el siervo del Señor.

El siervo doliente

El último poema del siervo del Señor se aplica a la pasión y pascua de Jesús (Mt 3:17; Lc 4:17-21; Hch 8:32-33). Los católicos lo meditamos cada Viernes Santo, unidos a la iglesia universal. Es Cristo Jesús, siervo inocente, quien: “entrega su vida como expiación, verá su descendencia, tendrá larga vida y, por medio de él, prosperarán los planes del Señor” (ls 53:10),

¿Por qué tenia que sufrir el Hijo amado? Porque el amor, el gozo, la gloria y el dolor brotan de la misma fuente. Basta con ver a unos padres ante su hija moribunda.

Al decir que ha llegado la hora de morir como el trigo, Jesús anuncia la cercanía de su pasión y su gloria (Jn 12:23). Más tarde, Jesús explica cómo se relacionan el dolor y la gloria con la imagen de los dolores de parto, presagio de una nueva vida, fruto del amor (Jn 16:21) .

¡El dolor de Jesús no es estéril! Mira con nuevos ojos el crucifijo: árbol sin hojas que presagia el verdor de la primavera. Que tu asombro no sea por el dolor, sino por la intensidad del amor… Y, cuando te encuentres con el dolor, no lo rehúses: debilitarías tu potencial de crecer en el amor. Une tu dolor a Jesús, quien en la humillación encontró el triunfo; en el dolor halló el gozo, y en la cruz alcanzó la gloria.

“He aquí que prosperará mi Siervo, será enaltecido, levantado y ensalzado sobremanera”
Isaías 52:13

“Por eso le daré su parte entre los grandes y con poderosos repartirá despojos, ya que indefenso se entregó a la muerte y con los rebeldes fue contado, cuando él llevó el pecado de muchos, e intercedió por los rebeldes”
Isaías 53:12

Dios también es madre

Dios es como una madre amorosa.
Si no fuera así,
¿de dónde tomarían las madres su amor?

Dios se define a sí mismo como
“clemente y compasivo, paciente, lleno de amor y fiel”

Es un amor totalmente gratuito que evoca el regazo materno
y no requiere méritos de parte del ser amado
porque nace del mismo Dios.

Dios también es madre

El amor es nuestra energía más poderosa, y el amor de una madre es el más fuerte y tenaz.

Aunque la Biblia se refiera a Dios como Padre, las cualidades de su amor son de índole femenina.

La raíz hebrea de la palabra compasión significa “matriz” o “útero”, y la ternura, paciencia, comprensión y disposición de Dios al perdón hablan más del corazón de una madre que del de un padre.

Como Dios es todo amor y es el manantial del amor, su manera de amar no admite comparación.

Nuestra experiencia del amor, sea femenina o masculina, siempre es reflejo imperfecto de la hoguera incandescente del amor de Dios, a quien Juan define diciendo: “Dios es amor” (1 Jn 4:8). En esta breve definición cristaliza todos los esfuerzos de la humanidad por definir a Dios

Isaías 49: 15-16

No tengas miedo

¡ No tengas miedo !

Graba bien esta frase,
capaz de transformar tu vida espiritual.

“No temas, que yo estoy contigo”
Isaías 43: 5
No tengas miedo
Si el miedo te da pies de plomo, la confianza te da alas para realizar los anhelos bellos y nobles que Dios ha puesto en tu corazón. No esperas más, empieza a volar aunque sea bajito y despacio.

Señor
soy feliz por tu elección y tu llamado.
Siento tu cariño cuando me dices “eres mío”.
Tu amor me envuelve
desde que vivía en el seno de mi madre.
Mi autoestima crece al saber que me amas
y que nadie me puede quitar tu amor.
Tú me has rescatado de muchos peligros
y seguirás salvándome….
Cuando sienta abandono o angustia,
recuérdame que valgo mucho para ti.
¡Qué maravilloso es saber
que soy valioso y que tú me amas!.
Me has creado para tí, me formaste
y me guías para que te dé gloria.
¿Cómo Señor, te alabaré por tu gran amor?
Transmitiendo a mis hermanos
que no tengan miedo,
pues todos somos valiosos para ti.

Isaías 43: 1-7

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