Archivo de la etiqueta: Espíritu Santo

La paloma

“Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían
y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma”

Marcos 1: 10
La paloma

En el Antiguo Testamento la paloma es signo de libertad, vida nueva y paz (Gn 8: 8); es también signo de ofrenda de los pobres a Dios (Lv 12: 8).

En el Nuevo Testamento se le identifica con el Espíritu Santo a partir del Bautismo de Jesus.

  • Sus arrullos evocan amor;
  • y sus gemidos, la intercesión del Espíritu de Dios que habita en nosotros.
“Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían
y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma”
Marcos 1: 10

Tres palabras que encierran un programa de vida

La Santísima Trinidad

Padre, Hijo y Espíritu Santo
La Santísima Trinidad más que un misterio incomprensible
es un libro abierto lleno de tesoros espirituales a descubrir y a gozar
Tres palabras que encierran un programa de vida

GraciaAmorComunión

El apóstol Pablo concluye su segunda carta a la comunidad de Corinto con estas palabras:

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre
y la comunión del Espíritu Santo esté con todos ustedes”

2 Corintios 13:13

Esta confesión de fe trinitaria, probablemente de origen litúrgico, es la más clara que ofrece el nuevo testamento.

  • Pablo asocia la “gracia” a la persona de Jesús. Fue tan generoso en el amor que se donó a sí mismo para la salvación de todos (Gál 2: 20). Esta generosidad suprema es la que tenemos que pedir en la oración para imitar su vida.
  • Sobre todo en los escritos de Juan, el amor del Padre es el gran protagonista de la redención, y el modelo de referencia para Jesús y para los discípulos: “Como el Padre me amó, así los amo yo a ustedes” (Jn 15: 9).
  • La “comunión” es obra del Espiritu Santo. El Espíritu es el que establece la unión de amor entre el Padre y el Hijo. Este Espíritu ha sido derramado en nuestros corazones. Él es el animador permanente de nuestra comunión con el Padre y con el Hijo. Él es también el fermento de comunión dentro de la Iglesia.

El Espíritu Santo

“De repente vino del cielo un ruido,
semejante a una ráfaga de viento impetuoso,
y llenó toda la casa donde se encontraban ”

Hechos 2: 2
El Espíritu Santo
El fuego y el viento evocan la presencia de Dios en su pueblo. Desde Pentecontés son símbolos del Espíritu Santo.

  • El fuego simboliza su amor que nos mueve a amar;
  • El viento, su impulso a actuar.

El triángulo, símbolo de la Santísima Trinidad, señala que el Espíritu Santo proviene del amor entre el Padre y el Hijo

“De repente vino del cielo un ruido,
semejante a una ráfaga de viento impetuoso,
y llenó toda la casa donde se encontraban ”
Hechos 2: 2

Vayan y sean testigos

“Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos y bautícenlos
para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo”

Mateo 28: 19
Vayan y sean testigos
Serán testigos míos hasta los confines del mundo, es la última palabras de Jesús a los discípulos en el evangelio de Mateo: “Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos y bautícenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo” (Mateo 28: 19). A cada generación de discípulos le repite Jesús la misma orden.

Jesús realizó su actividad sanadora, liberadora, reconciliadora, sobre esta tierra donde nos movemos los discípulos, cuya gloriosa Ascensión celebramos hoy con júbilo.

La Ascensión de Jesús no invita a huir de este mundo. Invita a contemplar al que ha realizado ya el camino, pero con los pies en la tierra. Sobre esta tierra, cada discípulo ha de recorrer la misma ruta de Jesús y revivir la misma historia.

La orden de Jesús resucitado es: “Vayan“, “Sean testigos“. La orden es para ti, discípulo, comunidad, grupo, que te dices de Jesús.

Mateo 28: 16-20

La Biblia Católica para Jóvenes

LA BIBLIA CATOLICA PARA LOS JOVENEShttp://www.bibliaparajovenes.org/

“Conoce la palabra de Dios,
ora con ella,
y vívela desde tu corazón.”


Tour animado de La Biblia Católica para Jóvenes
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Padre Bueno, que me creaste a tu imagen y semejanza, a veces me olvido de esto y mi vida pierde sentido. Permíteme siempre sentirme como tu hijo/a predilecto/a y gozar de tu amor, perdón, justicia y paz.

Jesús, gracias porque me invitas a ser tu amigo/a insistes en darme lo mejor y me enseñas cómo lograrlo. Quiero responder a la invitación que me haces dejando que guíes mi vida, me libres del pecado y me ayudes a vivir el reino de Dios.

Espíritu Santo, abre mi corazón al amor e impúlsame a compartirlo; dame el valor y la sabiduría que necesito para seguir a Jesús. Lléname de tu fuego motivador y dame la paz y el gozo que vienen de hacer la volutand de Dios.

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