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Feliz Navidad

Feliz Navidad

La Navidad es la fiesta de la ternura

“Y la Palabra se hizo carne
y habitó entre nosotros”

Juan 1:14

La imagen del Niño recién nacido es la más entrañable que podemos tener los hombres de nuestro Dios de amor y misericordia.

¿Cómo no sentirse amados cuando vemos a un Dios hecho ternura infinita en el Niño que llora en su pesebre? ¿Cómo no sentirse amados cuando contemplamos embelesados la sonrisa arrebatadoramente hermosa del recién nacido envuelto en pañales y recostado en el pesebre? ¿Cómo no sentise amados cuando sabemos que ese rebajamiendo lo hizo únicamente para estar cerca de nosotros, que lo hizo por mi, y por todos los hombres? ¿Cómo no sentirse amados cuando sabemos que fue nuestro pecado, el mío, el tuyo, el de todos, lo que hicieron que ese Dios decidiera dejar entre paréntesis toda su gloria infinita y la hubiera escondido en las carnes de una cosa tan pequeña como un cuerpito que se está estrenando? imposible no sentirse arrobados y privilegiados por lo que ha hecho Dios por nosotros.

Que esta Navidad nos abra a la alegría completa que surge de la experiencia del encuentro con Jesús nuevamente encarnado, hecho Palabra, hecho alegría, hecho compromiso y esperanza de salvación.

“un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado.
La soberanía reposa sobre sus hombros y se le da por nombre:
Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz”
¡ Feliz Navidad !

La Eucaristía es semilla de resurrección

Corpus Christi

Una de las fiestas más luminosas de nuestro pueblo.
Es el regalo que el mismo Jesús dejó a su comunidad en la despedida.
Es su testamento
La Eucaristía es semilla de resurrección

“El que coma de este pan vivirá para siempre”
Juan 6: 58

El evangelio de Juan no narra la institución de la eucaristía, pero invita a profundizar lo que su celebración significa para los discípulos.

La relación de la eucaristía con la resurrección es más explícita en el evangelio de Juan. Jesús proclama: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré el último día” (Jn 6: 54).

El alimento que Jesús nos da al recibirlo en la eucaristía, es “pan de vida eterna” para la vida presente. Pero nos asegura, además, que esta vida permanece para siempre: “Este es el pan que ha bajado del cielo; no como el pan que comieron sus antepasados. Ellos murieron; pero el que coma de este pan, vivirá para siempre” (Jn 6: 58).

Que mi vida interior, Señor, y mi caridad con el prójimo,
encuentren en la Comunión el verdadero alimento espiritual

Tres palabras que encierran un programa de vida

La Santísima Trinidad

Padre, Hijo y Espíritu Santo
La Santísima Trinidad más que un misterio incomprensible
es un libro abierto lleno de tesoros espirituales a descubrir y a gozar
Tres palabras que encierran un programa de vida

GraciaAmorComunión

El apóstol Pablo concluye su segunda carta a la comunidad de Corinto con estas palabras:

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre
y la comunión del Espíritu Santo esté con todos ustedes”

2 Corintios 13:13

Esta confesión de fe trinitaria, probablemente de origen litúrgico, es la más clara que ofrece el nuevo testamento.

  • Pablo asocia la “gracia” a la persona de Jesús. Fue tan generoso en el amor que se donó a sí mismo para la salvación de todos (Gál 2: 20). Esta generosidad suprema es la que tenemos que pedir en la oración para imitar su vida.
  • Sobre todo en los escritos de Juan, el amor del Padre es el gran protagonista de la redención, y el modelo de referencia para Jesús y para los discípulos: “Como el Padre me amó, así los amo yo a ustedes” (Jn 15: 9).
  • La “comunión” es obra del Espiritu Santo. El Espíritu es el que establece la unión de amor entre el Padre y el Hijo. Este Espíritu ha sido derramado en nuestros corazones. Él es el animador permanente de nuestra comunión con el Padre y con el Hijo. Él es también el fermento de comunión dentro de la Iglesia.

El poder de perdonar los pecados

Día de Pentecontés

Fiesta pascual y fiesta del Espíritu Santo
La Iglesia nació del costado de Cristo y en su Resurrección,
pero queda confirmada con la venida del Espíritu Santo
El poder de perdonar los pecados

“A quienes les perdonen los pecados, Dios se los perdonará;
y a quienes se los retengan, Dios se los retendrá”
Juan 20: 23
Al iniciar su ministerio en los sinópticos, Jesús aprovecha la curación de un paralítico para ofrecer una enseñanza sobre el pecado y su perdón, y dejar claro que, dado que sólo Dios puede perdonar los pecados, Jesús es Dios y tiene ese poder. En Juan, ahora, la tarde del día de su resurrección, se hace presente a su comunidad de discípulos y les da el poder de perdonar los pecados.

Jesús les da su paz a los discípulos para que le pasen a otros, y les confiere el poder del Espíritu Santo para que sean instrumentos de su misericordia y perdón. Con este gran regalo, Jesús deja su Espíritu en la Iglesia, para que venza al pecado que deshumaniza y divide a las personas, y sea fuente de reunificación con Dios y las personas ofendidas, convirtiéndose así en fermento de paz en el mundo.

Al decir que pueden absolver o retener los pecados, indica que el perdón implica una especie de juicio, de donde se deduce que el pecador o la pecadora debe confesar sus pecados. Por esta razón, el sacramento de la Reconciliación o Penitencia se conoce como Confesión. De esta acción de Jesús nace el sacramento de la Reconciliación, quedando a cargo de los apóstoles y sus sucesores desde los primeros años de la iglesia.

Juan 20: 19-23

María Magdalena

“He visto al Señor”

Juan 20: 18
María Magdalena

La mujer samaritana fue la primera en dar a conocer al Mesías. Ahora otra mujer es la primera en anunciar a Jesús resucitado.

María Magdalena, siente el impacto del encuentro con Jesús. Al principio no lo reconoce, pero, cuando la llama por su nombre, sus ojos se iluminan con la luz de la fe y corre a avisar a los demás: “He visto al Señor”.

María Magdalena destaca como la líder del grupo de mujeres discípulas de Jesús; que apoyaban a la pequeña comunidad apostólica con sus bienes, alimentos y atención casera, y que lo acompañaron al pie de la cruz, pues su nombre encabeza la lista cada vez.

Debe de haber gozado de gran estima en la primera comunidad cuando los cuatro evangelistas relatan que fue una de las primeras personas que vieron a Jesús resucitado.

Lucas dice que Jesús había expulsado de ella siete demonios, lo que puede indicar que la curó de alguna enfermedad grave.

Juan 20: 10-18
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