La felicidad en el reino de Dios

Jesús empieza su anuncio del reino de Dios declarando

“las bienaventuranzas”

como el estilo de vida que lleva a la felicidad

La felicidad en el reino de Dios

Haz una lista de cinco ocasiones en que sueles decir a la gente “¡Felicidades!, ¡Enhorabuena!” o que sueles exclamar, “¡Qué dichoso!” Añade tres valores importantes para ti y tus amigos.

Ahora lee “las bienaventuranzas”, observa lo que dice Jesús y compáralo con tu lista. ¿Se parecen?

Quizá te preguntes, ¿qué tienen que ver la pobreza, las lágrimas y la persecución con la dicha?

Jesús anuncia la felicidad que da el reino de Dios a quienes están abiertos a recibirlo y extenderlo a su alrededor:

  • Una actitud de apertura a Dios como se da a los pobres de espíritu, los afligidos, los humildes y los que desean hacer la voluntad de Dios.
  • Una conducta cristiana como se da en los misericordiosos, los de corazón limpio, los que construyen la paz, y los que sufren persecución por hacer la voluntad de Dios.

¿Conoces a alguna persona que vive intensamente una de las bienaventuranzas?

Esta semana escoge una bienaventuranza cada día. Haz tu oración sobre ella y piensa cómo puedes introducirla en tu corazón y en tu vida para que sea fuente de felicidad para ti.

Las bienaventuranzas

Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:

  • Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
  • Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
  • Felices los afligidos, porque serán consolados.
  • Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
  • Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
  • Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
  • Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
  • Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
  • Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.

Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.

Mateo 5: 1-12

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8 pensamientos en “La felicidad en el reino de Dios

  1. Blanca 01/11/2011 en 4:10 Reply

    La santidad es la belleza de la casa de Dios. La Iglesia es la gran armonía y el buen olor de Cristo. Los santos han dejado que actúe en ellos el Espíritu del Amor de Dios. ¡Seamos santos, porque Dios es Santo!

    Un fuerte abrazo
    http://www.isladesentimientos.es/

  2. Sor Purísima 01/11/2011 en 6:24 Reply

    “Esta semana escoge una bienaventuranza cada día. Haz tu oración sobre ella.”
    Estupenda idea para confrontar nuestra vida con los deseos de Jesús. ¡Ojalá! logremos tener el espíritu de las bienasventurazas.
    Gracias, Betsi, por tu propuesta.
    Un abrazo y miles de bendiciones.

  3. Maria Luisa 01/11/2011 en 17:57 Reply

    En vistas a constituir esta Nueva Sociedad, Jesús proclama las bienaventuranzas, único medio de poder alcanzar una relación auténtica entre los humanos.
    Se trata de definir un “espacio” un “ámbito” en que se pueda realizar una vida en comunión con Dios, no sólo los que se llaman sino los que son hijos de Dios. Un ámbito para los que tengan “manos inocentes y puro el corazón y de los que puedan estar de pie ante el trono y ante el Cordero”
    Para lograr la santidad, el Señor exige realizar la vida según los designios de las Bienaventuranzas.
    Me parece plausible, tu sugerencia querida amiga: “Esta semana escoge una bienaventuranza cada día. Haz tu oración sobre ella y piensa cómo puedes introducirla en tu corazón y en tu vida para que sea fuente de felicidad para ti”.
    Un abrazote gigante como dices tú. ¡Ora por mi, sigo delicada de salud! M.Luisa

  4. Carmenhidalgo 02/11/2011 en 0:37 Reply

    Felices los que creen ciegamente en Dios porque Él es nuestra roca y fortaleza. Ojalá tuviésemos espíritu de santidad para tomar las Bienaventuranzas y convivir con ellas a diario. Es una excelente idea, empezar con cada una, la que parezca más fácil para no desanimarse. Un abrazo y que las bendiciones de Dios permanezcan junto a ti.

  5. Ana Azul 02/11/2011 en 4:10 Reply

    Dios es amor, es con suelo y es esperanza. Dios es ayuda y apoyo. Yo le siento así de cerca.
    Besos
    Ana

  6. Myrian 02/11/2011 en 18:22 Reply

    A mi también me ha gustado eso de escoger una Bienaventuranza cada día y reflexionar en profundidad, abrir nuestro corazón, actuar en consonancia. Un abrazo Betsi.

  7. carmenavilachaves1 05/11/2011 en 6:39 Reply

    En las bienaventuranzas está el ejemplo de vida a segur para aquellos que somos llamados a ser hijos de Dios.
    Gracias querida amiga que Dios te bendiga

  8. maribelad87@hotmail.com 05/11/2011 en 8:00 Reply

    Si le hiciéramos caso a Jesús, que felices seríamos.
    Maribel

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