Aprendamos de Jesús y los discípulos de Emaús

Camino de Emaús

Lucas 24: 13-35

En el relato de Emaús
se ve claramente el “círculo pastoral”,
que consiste en tener presentes varios procesos
que Jesús usó con frecuencia al realizar su misión:
Ser
La identidad de los discípulos es clara; si no hubieran sido seguidores de Jesús, no lo hubieran podido reconocer en la fracción del pan.
Ver
Los discípulos analizan lo que acababan de experimentar: una realidad que los llenaba de tristeza y desilusión profunda, pues todas sus esperanzas en Jesús, como el Mesías prometido, se habían venido al suelo con su muerte.
Juzgar
A la luz de las Escrituras que comparte con ellos su compañero de jornada, los discípulos empiezan a ver su experiencia bajo la perspectiva de los profetas.
Actuar
Los discípulos deciden actuar e invitan a su compañero a compartir la cena y seguir platicando con ellos. No sólo los discípulos actúan: el compañero de jornada ha actuado en su vida desde hace tiempo y continúa actuando al aceptar la cena.
Celebrar
En el partir del pan, los discípulos reconocen a Jesús. Ahora están seguros de que ha resucitado. Por eso, celebran el encuentro y su corazón arde de alegría al contacto con él.
Evaluar
A la luz de esta nueva experiencia, los discípulos evalúan lo que deben hacer y deciden regresar a la comunidad. Esta evaluación los lleva a comenzar el círculo pastoral, pero ahora son unos discípulos transformados, su ser más íntimo ha sido tocado por Jesús. Van con una fe reafirmada, una esperanza renovada y un gran amor hacia Dios y hacia sus hermanos, con quienes ansían compartir su experiencia del resucitado.
¡Acepta a Jesús como compañero de jornada! ¡Recorre una y otra vez el círculo pastoral y avanzarás en tu seguimiento de Jesús y el cumplimiento de tu misión evangelizadora!

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8 pensamientos en “Aprendamos de Jesús y los discípulos de Emaús

  1. La decisión 08/04/2010 en 11:34 Reply

    Al amor de la lumbre cuya llama como una cresta de la mar ondea. Se oye fuera la lluvia que gotea sobre los chopos. Previsora el ama supo ordenar se me temple la cama con sahumerio. En tanto la Odisea montes y valles de mi pecho orea de sus ficciones con la rica trama preparándome el sueño. Del castaño que más de cien generaciones de hoja criara y vio morir, cabe el escaño abrasándose el tronco con su roja brasa me reconforta. ¡Dulce engaño la ballesta de mi inquietud afloja!. Autor, Miguel de Unamuno. Hola Amiga, te deseo que tengas un feliz inicio de fin de semana. Un saludo.

  2. Chari 08/04/2010 en 11:45 Reply

    El maternal abrazo, el cálido torrente de alegría, la brillantez del rayo, es en tu pecho el Pan de Eucaristía. Un sabor agridulce forma el umbral sonoro del tormento. Un dolor te consume y un gozo florecido te da aliento. En tu vaso de amor hay zumo de cipreses y azucenas, macerado con Sol y el peso de grilletes y cadenas. Latidos incesantes resuenan en la cumbre de la Alianza, el río de tu sangre circula por arterias de esperanza. Las esclusas del tiempo se abrirán en el lecho de tu herida, terminará tu invierno en una primavera verdecida. El cuerpo de tu hijo preña con su presencia tus entrañas, y alumbras tu cariño sobre piélagos, valles y montañas. Es su Voz en tu centro éxtasis, armonía, plenitud; añoranza del cielo gravita en tu corpórea esclavitud. Se encierra el firmamento en la sustancia efímera del pan, con su fugaz destello se acrecienta el ardor de tu volcán. Ya viene la alborada persiguiendo su estela en la espesura, y doran las mañanas la fruta que en tu rama está madura. Cuando en sus brazos duermas, el Niño que en tus brazos se dormía te invitará a su Cena, a la mesa de eterna Eucaristía.

  3. Betsi 08/04/2010 en 16:51 Reply

    Para formar al discípulo y sostener al misionero en su gran tarea, la Iglesia les ofrece, además del Pan de la Palabra, el Pan de la Eucaristía. A este respecto nos inspira e ilumina la página del Evangelio sobre los discípulos de Emaús.Cuando éstos se sientan a la mesa y reciben de Jesucristo el pan bendecido y parrtido, se les abren los ojos, descubren el rostro del Resucitado, sienten en su corazón que es verdad todo lo que él ha dicho y hecho, y que ya ha iniciado la redención del mundo.Cada domingo y cada Eucaristía es un encuentro personal con Cristo. Al escuchar la palabra divina, el corazón arde porque es él quien la explica y la proclama.Cuando en la Eucaristía se parte el pan, es a él quien se recibe personalmente. La Eucaristía es el alimento indispensable para la vida del discípulo y misionero de Cristo. 

  4. Maria luisa 08/04/2010 en 19:39 Reply

    Tanto la palabra de Dios como la fracción del Pan, iluminaron los ojos de los dos discípulos en el camino a Emaús.Cuando Jesús desapareció después de su gesto eucarístico,ellos comentaron:¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras? Después de esto pudieron decir junto a la comunidad donde volvieron:"Es verdad….¡Ha resucitado!Abramos también nosotros los ojos para descubrir que Jesucristo está vivo en medio de nosotros , se nos da en la Eucaristía y está a la derecha del Padre, como lo proclamos en el Credo.Te dejo , querida Betsi todo mi cariño y una lluvia de bendiciones:María Luisa

  5. Carmen 12/04/2010 en 12:32 Reply

    Nunca había pensado en este profundo mensaje, como se deriva de tu análisis, si Jesús no se muestra resucitado todo su esfuerzo y sacrificio se habría perdido porque sus discípulos no habían inferido la trascendia de la misión de Cristo; cuando ellos constatan la resurrección de Cristo es cuando se produce una transformación que los une y los lleva a difundir el evangelio. ¡Qué importante es reflexionar sobre estos temas! Sólo así podemos comprender la grandeza de Jesús y la inmensidad de su amor. Al aceptar a Jesús como compañero de jornada estaremos efectuando nuestra mejor inversión porque al aceptar a Jesús en nuestras vidas, estaremos definiendo nuestro futuro universal; sólo Dios salva y sana nuestras heridas, Él nos dio al mejor médico para hallar el camino correcto, no tenemos opción, caminar a su lado nos garantiza el cumplimiento de nuestra misión. Un abrazo querida Betsi.

  6. Dani pardz 16/06/2010 en 1:20 Reply

    el que ama a dios ama a su progimo y el que no ama a su progimo esta alejado espiritualmente de Dios

  7. Xiomara 25/04/2011 en 5:25 Reply

    Referente al Evangelio de los Disc. de Emaus, cuando el corazón se llena de dolor y frustación, no se reconoce a Jesús a nuestro lado. La Eucaristia fue el bálsamos de curación, incentivo de fe. Esta en nosotros elegir como recorrer ese camino: CAMINO, VERDAD Y VIDA.

  8. yefrif 10/05/2011 en 17:18 Reply

    esta buena esta pagina me gusta mucho se las recomiendo

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