La Eucaristía y el servicio humilde a la comunidad

“si yo, que soy el Maestro y el Señor,
les he lavado los pies, ustedes deben
hacer lo mismo unos con otros”
Juan 13: 14
La Eucaristía y el servicio humilde a la comunidad

Juan empieza el libro de la pasíon-gloria de Jesús con el relato de la Ultima Cena; en él presenta a Jesús lavando los pies a sus discípulos, en lugar de la institución de la Eucaristía como los evangelios sinópticos.

A partir de ahora, Juan narra los momentos de intimidad que Jesús, sabiendo “que le había llegado la hora”, reserva en exclusiva para “los suyos”. Se recomienda entrar a esta parte con la reverencia de quien es invitado a la despedida de un amigo que, habiendo llevado su amistad “hasta el final” está a punto de morir.

Los católicos celebramos el lavatorio de los pies el Jueves Santo, el cual inicia el Triduo Pascual y culmina el Domingo de Resurrección. Con este gesto, Jesús subraya que el servicio central en todos sus seguidores, es particularmente importante en los sacerdotes, quienes son ordenados para presidir la Eucaristía y estar al servicio de la comunidad de fe.

¡Qué vocación tan grande ser llamados al servicio en la vida sacerdotal y qué riesgo tan alto perder este ideal y suplirlo por la ambicion del poder y la separación de la comunidad para la que fue ordenado!

Juan 13: 1-17

La fuerza del siervo

La fuerza del siervo

En el tercer poema del siervo, el Señor está totalmente consciente de su misión y su destino. Continúa su ministerio sin desfallecer cuando lo enfrentan sus enemigos.

Lee Isaías 50: 4-9 y piensa en cómo refleja el siervo la relación de Jesús con su Padre celestial. Después medita los versos que te inspiran y ora con ellos; pide a Dios que te fortaleza para ser profeta.

Si estás en grupo, aprovecha para hacer una oración comunitaria.

Tercer poema del siervo del Señor
Isaías 50: 4-9

El Señor me ha dado
una lengua de discípulo
para que sepa sostener
con mi palabra al cansado.
Cada mañana me despierta al oído,
para que escuche como los discípulos.

El Señor me ha abierto el oído,
y yo no me he resistido ni me he echado atrás.

Ofrecí la espalda
a los que me golpeaban,
mis mejillas a los que tiraban mi barba;
no oculté la cara
ante los insultos y salivazos.

El Señor me ayuda,
por eso soportaba las ofensas,
por eso endurecí mi cara
como una piedra,
sabiendo que no quedaría defraudado.

Mi defensor está cerca.
¿quién me denunciará?
¡Comparezcamos juntos!
¿Quién me va a acusar?
¡Qué venga a decírmelo!

Sepan que el Señor me ayuda:
¿Quién me condenará?
A todos los carcome la polilla
y se gastan igual que un vestido.

Feliz Navidad 2014

Natividad del Señor

Nos nace un Niño que es Dios

“Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros”

Gracias, Señor, por tu presencia entre nosotros,
y por hacer tan cercano, un hombre que habla como Dios,
porque transmite la Verdad de Dios y comunica la Bondad y el Amor de Dios.

Creo en tu Palabra, Señor, custodiada fielmente por el Papa y los Obispos,
como sucesores de los Apóstoles, y con la colaboración de presbíteros
y diáconos, quienes siguen proclamando tu Palabra
“como luz verdadera, que alumbra a todo hombre”.

Ayúdame, Señor, a escucharla con fe cuando se proclama,
se lee y se explica, en las celebraciones litúrgicas,
que la escuche con agradecimiento, humildad y sinceridad,
y así ilumine mi vida, guíe mis pasos, y sea fuerza en mi camino por la vida.

¡ Feliz Navidad !

María en el horizonte profético

… dará a luz un hijo, a quien le pondrá
el nombre de Enmanuel, que quiere decir

Dios-con-nosotros
Isaías 7: 14
María en el horizonte profético

Bajo el reinado de Ajaz en Judá, Siria e Israel (Efraín) quieren dominar Judá para hacer un frente más fuerte contra Asiria. Ajaz está desorientado porque peligran su trono y dinastía; Dios le envia una señal de su protección con Isaías, quien le comunica que la salvación vendrá a través de un niño que Dios le va a dar de la familia de Jesse, padre del rey David. La señal consiste, tanto en la doncella que da a luz como en el nombre simbólico del niño, Enmanuel, que quiere decir “Dios con nosotros”.

Los expertos identifican a este niño como el hijo de Ajaz, el futuro rey Ezequías. Pero Ajaz no hace caso de la señal y abre las puertas a Asiria, lo que tendrá un resultado desastroso.

Esta señal, desechada por Ajaz, fue interpretada más tarde desde la perspectiva mesiánica. Al traducir la Biblia al griego, la palabra hebrea almah, que significa “joven” fue traducida por parthenos, que significa “virgen”. Así en el horizonte profético, quedó anunciada la virginidad y maternidad de María, la cual muestra que su Hijo es obra del Espíritu Santo y que Jesús es verdadero Hijo de Dios (Lc 1: 35; Mt 1: 23)

Isaías 7: 10-17

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